El notarios-abogado

El notario-abogado se diferencia del notario-en-exclusividad únicamente en que puede ejercer el cargo de notario junto con otra profesión, a saber, la de abogado.
Los posibles conflictos de intereses que pueden surgir del hecho de que el notario-abogado en su calidad de abogado representa a una de las partes, mientras que en su calidad de notario sea el responsable independiente e imparcial de todas las partes, son una cuestión que la ley trata de contrarrestar por medio de extensas prohibiciones de intervención. Así el notario-abogado no está autorizado para ser notario en un asunto en el que ya haya ejercido como abogado (o viceversa). En caso de violación se puede llegar hasta la destitución definitiva del cargo.

El acceso a la notaría de abogados se ha reorganizado. La condición para el nombramiento de un notario-abogado será en el futuro la aprobación de una prueba especializada para notarios, que asegure el alto estándar de calidad del notariado. La prueba será revisada por una comisión de evaluación organizada por la Cámara Federal de Notarios. Posteriormente el solicitante debe pasar una capacitación práctica ante un notario, que puede acortarse por medio de formaciones prácticas, o por medio de experiencia como representante del notario o administrador notarial.